sábado, 8 de febrero de 2014

PERJUICIO




DAYLUVIS WEFFER
V 15.982.093



PERJUICIO
Un prejuicio (del lat. praeiudicium, ‘juzgado de antemano’) es el proceso de formación de un concepto o juicio sobre alguna cosa de forma anticipada, es decir una falacia o proposición logica de un mito, antes de tiempo;1 implica la elaboración de un juicio u opinión acerca de una persona o situación antes de determinar la preponderancia de la evidencia, o la elaboración de un juicio sin antes tener ninguna experiencia directa o real. Consiste en criticar de forma positiva o negativa una situación o una persona sin tener suficientes elementos previos. Es una actitud que puede observarse en todos los ámbitos y actividades de la sociedad, en cualquier grupo social y en cualquier grupo de edad, e implica una forma de pensar íntimamente relacionada con comportamientos o actitudes de discriminación.
En el campo de la psicología, un sesgo cognitivo es una distorsión (distorsión cognitiva) en el modo en el que los seres humanos perciben la realidad. Algunos de estos procesos han sido verificados empíricamente en el campo de la psicología, otros están siendo considerados como categorías generales de prejuicios.
El sesgo en la ciencia en general
En la actividad científica en general, un sesgo es un error que aparece en los resultados de un estudio debido a factores que dependen de la recolección o del análisis o de la interpretación o de la publicación o de la revisión de los datos que pueden conducir a conclusiones que son sistemáticamente diferentes de la verdad o incorrectas acerca de los objetivos de una investigación. Este error puede ser sistemático o no, y es diferente al error aleatorio.
En el ámbito de cualquier disciplina científica, se le denomina sesgo al hecho de que el científico haga lo posible, ya sea de manera deliberada o por un error involuntario, para que los datos de sus experimentos coincidan con lo que de ellos se espera.
Una definición clásica del prejuicio
Gordon Allport, psicólogo de la Universidad de Harvard, quien dedicó gran parte de su trabajo al tema, en su libro “The Nature of Prejudice” publicado en 1954, definió al prejuicio como: "una actitud suspicaz u hostil hacia una persona que pertenece a un grupo, por el simple hecho de pertenecer a dicho grupo, y a la que, a partir de esta pertenencia, se le presumen las mismas cualidades negativas que se adscriben a todo el grupo” (Allport 1979 : 7). En esta definición, se refiere principalmente a la etiquetación que hacemos de manera negativa, en base a una forma de pensar que adoptamos desde pequeños. Esta forma de pensar surge como resultado de la necesidad que tiene el ser humano de tomar decisiones firmes y concretas de manera rápida, tomando información generalizada de la que se tiene hasta el momento para emitir juicios, y sin verificar su veracidad.
El prejuicio hace referencia a lo infundado del juicio y al tono afectivo. Allport señala que la frase “pensar mal de otras personas” debe entenderse como “una expresión elíptica, la cual incluye sentimientos de desprecio o desagrado, de miedo y aversión, así como varias formas de conducta hostil, tales como hablar en contra de ciertas personas, practicar algún tipo de discriminación contra ellas o atacarlas con violencia”. En las prácticas cotidianas de los sujetos, el prejuicio opera a partir de presupuestos valorativos basados en costumbres, tradiciones, mitos y demás aprendizajes adquiridos a lo largo de los procesos de conformación de las identidades. Allport no incluye la posibilidad de calificación positiva en su definición. Su ensayo fue escrito con la finalidad de que sirviera como material didáctico para los estudiantes universitarios y público en general referente al tema de la discriminación étnica, particularmente la que sufrían los judíos y los negros americanos por lo cual es considerado un texto importante en la psicología social, debido a que plantea que el racismo es producido por “temores imaginarios”, lo que nos lleva a una visión positiva de que es posible erradicar el prejuicio para poder vivir en una sociedad más armónica.
Prejuicios aplicados a individuos
El prejuicio surge por conveniencia, para discriminar, descartar o dominar a otras personas o aceptarlas preferentemente, sin tener remordimientos y sin reflexionar si eso es bueno o malo, o si es una opinión objetiva o subjetiva. Comúnmente es una actitud hostil o, menos frecuentemente, favorable hacia una persona que pertenece a determinado grupo (social, étnico, sexual, político, socioeconómico, ocupacional, religioso, deportivo, etario, de salud o de enfermedad o de cualquier índole, incluso territorial o geográfica) simplemente por el hecho de pertenecer (voluntaria o involuntariamente, consciente o inconscientemente) a ese grupo, en la presunción de que posee las cualidades negativas o positivas atribuidas por muchas personas al mismo. La opinión se produce primero respecto del grupo prejuiciado y después incorpora al individuo.
El prejuicio es una evaluación preconcebida de las personas, una idea preconcebida que se tiene sobre los otros.
El prejuicio consiste en tener una opinión o idea acerca de un miembro de un grupo sin realmente conocer al individuo. La antipatía suele basarse en información pasada y en la experiencia con un individuo en particular.
La extensión de las propias experiencias negativas al caso general se puede considerar como sesgo. Por ejemplo, una persona que ha tenido una serie de relaciones negativas con miembros del sexo opuesto puede desarrollar un prejuicio contra ese sexo, y asumir así que los factores que dañan las relaciones siempre están presentes en ese sexo, y adoptar el conjunto de prejuicios que se conoce como sexismo. O, si una persona ha crecido con el concepto de que los miembros del grupo «X» tienen ciertas características, debido a un encuentro pasado amargo con un X, puede asumir que todos los miembros del grupo son X y tratar a todos los miembros de ese grupo en función de esa experiencia: racismo, prejuicios relacionados con la lengua (tratar ciertas variantes dialectales de un idioma como si no fueran idiomas, por ejemplo), intolerancia religiosa, homofobia o el rechazo de alguien porque su estirpe política es diferente de la propia.
En otros casos, está relacionado con el tribalismo. A los jóvenes de un grupo, en una educación temprana, se enseña que ciertas actitudes y valores son los «correctos». Se forman opiniones sin sopesar la evidencia en ambos lados del asunto considerado. Muchos comportamientos prejuiciosos se forman en la infancia al emular la forma de pensar y hablar de los mayores, sin intención maliciosa por parte del niño. El adulto prejuicioso puede incluso sorprenderse al oír una lista de improperios y de sus propias opiniones a medio cocinar sobre ciertos grupos de boca de sus hijos e hijas.
Prejuicios excluyentes
Cartel de la película The Birth of a Nation (El nacimiento de una nación), visión histórica norteamericana llena de prejuicios, donde aparece el Ku-Klux-Klan.
Como en la persecución, la persona que actúa con una creencia prejuiciosa cree en la maldad o bondad del otro y en la justicia del razonamiento propio.
En la mayor parte de los casos, se da por hecho que existe una inferioridad natural o genética en el grupo segregado, o bien una circunstancia cualquiera que establece la inferioridad de sus integrantes. También es común que se ponga un acento en las diferencias culturales, lo que explicaría la inferioridad o superioridad de los otros.
El hecho concreto es que, por medio de unas u otras excusas, siempre hay una evaluación genérica de la persona afectada.
Por ejemplo, el prejuicio de que el pueblo español es "bruto e ignorante" tiene una clara raíz inglesa. La gran influencia cultural británica en las clases dominantes de España después de la Guerra de la Independencia instaló en España el mismo prejuicio. Tan fuerte fue esa prédica negativa que los propios españoles terminaron por creerla.
Tener una visión políticamente impopular no constituye en sí un prejuicio, y no todas las visiones políticamente populares están libres de prejuicio. Cuando se aplican a los grupos sociales, los prejuicios generalmente se refieren a los sesgos existentes hacia los miembros de esos grupos, con frecuencia basados en estereotipos, y en su forma más extrema se convierten en la negación injusta de los beneficios y derechos de esos grupos o, a la inversa, en el favorecimiento injusto de otros. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX la mayor parte de los empresarios consideraban que sus obreros eran vagos, sucios, inmorales y sanguinarios, en lo cual se justificaba plenamente la oligarquía, para explotar a su subhumano proletariado sin remordimientos.
La expresión de los prejuicios
Un hombre proclama su homofobia. En el cartel se puede leer: «Dios odia a los maricas».
Algunas personas son excluidas injustamente de trabajos, barrios, préstamos bancarios, oportunidades educativas, eventos sociales y asociaciones.
Algunas personas reciben insultos muy hirientes o son excluidas de participar en eventos.
Algunas personas son atacadas o golpeadas.
A algunas personas les pagan injustamente menos aunque hagan el mismo trabajo.
Los hogares de algunas personas, lugares de oración o cementerios son destrozados.
El «conflicto» que la vida crea sistemáticamente, enfrentando a grupos contra grupos e «interacciones simbólicas», como etiquetar a las personas, producen prejuicios que no están basados en la experiencia directa.
El prejuicio es «funcional» y se agudiza por el ambiente o medio social: el racismo, la homofobia, los puntos de vista políticos, religiosos o espirituales firmemente sostenidos... surgen ante un enemigo potencial como posición defensiva que puede salvar la vida del individuo o grupo prejuicioso. Los sociólogos han considerado al prejuicio como un comportamiento adaptativo instintivo. En las competencias entre grupos o individuos, los puntos de vista sesgados son útiles ante la escasez de recursos para la supervivencia humana, o simplemente para mantener el poder en manos de unos pocos. Pero puede también evitar la ganancia, si el prejuicio se forma sobre un aliado o compañero potencial; por ejemplo, no consultar al único médico del pueblo que podría salvar la vida sólo por el hecho de que el médico es afrodescenciente (término que, al igual que afroamericano, muchos consideran políticamente apropiado para evitar utilizar el término negro).
El psicólogo norteamericano John Dollard sugirió que el prejuicio es el resultado de la frustración, y se reconoce que es la base de la discriminación en contra de la dignidad humana.
Hay tres perspectivas sociológicas para explicar el prejuicio.
En la literatura
En la novela Orgullo y prejuicio (Pride and Prejudice), de la novelista británica Jane Austen, la heroína se forma una opinión fuerte sobre el carácter de un hombre antes de tener la posibilidad de oír su versión de la historia. Cuando finalmente se le da a conocer el balance de los hechos, éstos restan y finalmente derrotan este prejuicio. El prejuicio también es tema de la novela Matar un ruiseñor (To Kill a Mockingbird), de la estadounidense Harper Lee.
Bases neuroquímicas
Desde el punto de vista de la neurociencia social, disciplina recientemente desarrollada, sólo cuando anticipamos una interacción con una persona ajena a nuestro grupo la respuesta en la producción de cortisol en el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal a un evento así podrá predecir la manifestación (medida a través de un cuestionario de autoevaluación) de un prejuicio sutil o de uno intenso.
El prejuicio como mecanismo de defensa
Se ha sugerido que en determinadas situaciones donde se puede correr cierto riesgo o peligro los prejuicios nos protegerían de los mismos mediante un mecanismo de anticipación y una rápida respuesta sin necesidad de emitir un razonamiento. Por tanto podría ser una ventaja evolutiva



NUEVAS FORMAS DE PERJUICIOS
Aparentemente, las actitudes prejuiciosas, al menos en los países occidentales, son bastante rechazadas.
No obstante, las situaciones en la que se encuentran muchos grupos tradicionalmente marginados muestran que el ideal de igualdad está aún lejano.
La expresión " yo no soy racista, pero... “se ha convertido en el comienzo repetido de muchos discursos en lo que una persona intenta justificar un incidente sobre el que pesa la sospecha de ser el resultado de actitudes prejuiciosas.
El manejo de la impresión: las personas tienen prejuicios y son conscientes de ellos, solo que les da vergüenza manifestarlas en público.
 Racismo moderno: las personas racistas modernas coexiste el apoyo a los principios abstractos de justicia y no discriminación con los sentimientos negativos hacia los miembros de  otros grupos.
Racismo simbólico: sentimientos negativos hacia las minorías y un alto grado de creencias en los valores tradicionalmente occidentales.
Racismo manifiesto sutil: se basa en la percepción de que el exogrupo nos amenaza y en la oposición al contacto íntimo con sus miembros.
LA MEDICIÓN DE LOS ESTEREOTIPOS Y DE PREJUICIOS
Cuestionarios tradicionales: es la manera más fácil y directa de medir el estereotipo y prejuicios es preguntándoselo directamente a las personas. Esta estrategia más utilizada hasta los años cincuenta del siglo pasado, pues hasta entonces los individuos no tenían ningún problema en declarar las características negativas asociadas a determinados grupos, y el prejuicio y discriminación que desplegaban hacia ellos.
ESCALAS DE PREJUICIOS MODERNOS: estas escalas influyen ítems formulados de manera que los individuos no sepan que están midiendo prejuicios, y en consecuencia no puedan alterar sus respuestas acomodándolas a los que ellos creen que son las normas sociales.
El hecho de que los miembros del grupo en cuestión, no salgan adelante es porque enseñan a sus hijos valores y destrezas que no son las adecuadas en esta sociedad. has sentido alguna vez admiración por los miembros del grupo en cuestión .
COMPORTAMIENTO VERBAL: consiste en analizar comportamientos como las interrupciones cuando otra persona está hablando, los errores en el discurso, su excesiva simplificación.
MEDIDAS IMPLICITAS: estas medidas parten del supuesto de que nuestro sistema cognitivo produce respuestas automáticas según las características de los estimulos y del conocimiento que tengamos en nuestra mente.
EL CONTENIDO DE LOS ESTEREOTIPOS Y SUS RELACIÓN CON EL PREJUICIO
La investigación sobre el contenido e los estereotipos nos centra en la cuestión del " que " más que el "como" o el "porque " de los estereotipos .Clasifico directamente a los diez grupos raciales según la preferencia que ellos mostraban por asociarse con los miembros grupos como una medida de prejuicios.
Actualmente, existe un conjunto de investigaciones que muestran que podemos observar en el contenido de los estereotipos un patrón que obedece a ciertos principios psicológicos generales.
AMBIVALENCIA PRESENTE EN LOS ESTEREOTIPOS: LAS DIMENSIONES.
La naturaleza del prejuicio dos componentes: la actitudes favorables o desfavorables hacia un determinado grupo (prejuicio) y las creencias sobre las características típicas de ese grupo en cuestión ( estereotipos ) los grupos mayoritarios muestran estereotipos , negativos y antipatía hacia miembros de grupos discriminados .Sin embargo actualmente las investigaciones apuntan que el contenido de los estereotipos suelen ser ambivalentes , incluyendo una mezcla de atributos positivos y negativos .
LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO
Los estereotipos y el prejuicio serian incompleto si no se hiciera referencia al contexto social en el que se desarrollan. El contenido se los estereotipos sociales y la valoración de estos se ven influidos por las relaciones existentes entre los grupos y el contexto intergrupal en el que según (Alexander, Brewer y Livingston, 2005).
LOS EFECTOS DE LOS ESTEREOTIPOS Y DEL PREJUICIOS
Pertenecen a grupos minoritarios y han sido víctimas de discriminada se encuentran con el dilema desfavorable que otros les dan : bien al estereotipos negativos que los demás tienen de su género, raza o categoría a la que pertenecen .
La amenaza del estereotipos: se refiere a la ansiedad que un individuo puede experimentar al pretender que un individuo contrarrestar con su comportamiento el estereotipos negativo asignado a su grupo y o tener la certeza de conseguirlo con éxito.
Infrahumación: nueva del prejuicio que consiste en percibir de forma menos humana a los miembros del exogrupo , privándoles así de aquellas características típicamente asignadas a los seres humanos . En situaciones de la vida cotidiana y no es necesario que exista un conflicto entre dos grupos para que dé el proceso de infrahumanización.

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